SILVIA & KARMEN EN ORIZABA: CUANDO LA MÚSICA CREA REFUGIOS

Por: Jessy Duran Cruzado – 13/febrero/2026

Un escenario de principios

La noche del sábado 7 de febrero, Orizaba tuvo como protagonista al Café Coyametla, que desde las 7:30 p.m. albergó mucho más que una presentación musical. Para quienes siguen la trayectoria de Silvia & Karmen, el evento fue la reafirmación de una postura ante el mundo: un show convertido en un refugio de identidad y un compromiso latente por construir entornos inclusivos.

La velada arrancó con la calidez de Víctor Pereda, quien tuvo la misión de dar la bienvenida a una audiencia muy especial. Fue notable cómo la convocatoria rompió fronteras locales; el recinto se llenó de personas que viajaron desde diversas ciudades para coincidir en Orizaba.

Foto: PERCEPTA

Como ya es un sello distintivo en el universo del dueto, el público estuvo integrado en su gran mayoría por mujeres y miembros de la comunidad LGBT+, creando una atmósfera de familiaridad y respeto que se sentía en el aire desde el primer acorde.

El manifiesto de «Esto soy»

Aunque la diversidad es el hábitat natural de sus shows, la interpretación de «Esto soy» llevó la noche a una dimensión de reflexión necesaria. Silvia & Karmen hicieron una pausa para subrayar lo poderoso de ese fenómeno: encontrarse en un espacio donde, por una vez, las personas heterosexuales eran la minoría. Este momento se convirtió en un llamado a la conciencia sobre la urgencia de construir refugios donde no sea necesario «encajar» para ser aceptado, sino donde simplemente se pueda «ser» en total libertad.

Alianzas y resistencia colectiva

Más que una canción, «Esto soy» funcionó como un puente hacia la conciencia. El dueto invitó al público que no forma parte de la diversidad a dar un paso al frente como aliados reales, comprometidos con la seguridad de estos refugios. Este tema, convertido ya en el himno de la noche, subrayó que la visibilidad es una construcción de todos.

La atmósfera se terminó de sellar con temas como «Me regalas un ratito», «A mi tiempo» y «Jacarandas», logrando una conexión total entre el escenario y los asistentes.

Foto: PERCEPTA

Territorio aliado: El valor de los espacios seguros

Para Tomboy District, es fundamental celebrar que lugares como Café Coyametla se asuman como aliados en la región. La noche cerró con la certeza de que, cuando la música se encuentra con la identidad, se generan mundos donde el miedo desaparece y, por fin, nos sentimos en casa. Fue, sin duda, una jornada de resistencia a través del arte y la compañía.

Deja un comentario