Por: Fabiola Santillán – 23/abril/2026
Cada 23 de abril, el mundo se detiene a observar y entrar a las librerías. Hablamos de los grandes clásicos, y en la actualidad de las nuevas voces, de los derechos de autor y de esa magia que ocurre cuando abrimos un libro por primera vez. Sin embargo, para quienes vivimos Entre Letras, sabemos que la verdadera cultura literaria no solo reside en los nombres grabados en los grandes clásicos, sino en las historias que laten con fuerza desde la independencia y la autogestión.

Celebrar el Día del Libro es, sobre todo, celebrar la valentía de escribir. Por eso, quiero nombrar este articulo como edición especial, porque no quise mirar hacia el pasado, sino al presente vibrante de nuestras letras. Tuve el placer de conversar con quien considero una de mis escritoras favoritas Majo Amaro, una autora que ha sabido capturar la fragilidad, la fuerza y el romance femenino en la existencia en obras como “Cuando me alcance la vida” y “Dulce salvación”, libros que han sido orgullosamente publicados independientemente.
Majo representa esa figura del autor que no espera a ser descubierto, sino que construye su propio puente hacia el lector. En esta entrevista, exploramos qué significa habitar el mundo de los libros desde la independencia y cómo sus historias se convierten en ese refugio necesario que hoy, más que nunca, salimos a festejar.
El latido detrás de las páginas: Una charla con Majo Amaro
Fabiola Santillán: Siendo el 23 de abril una fecha para honrar y celebrar el libro como objeto ¿Cuál es el primer recuerdo que tienes de un libro que te haya marcado físicamente (su olor, su textura)?
Majo Amaro: Recuerdo que cuando comencé a adentrarme más al mundo de la lectura, fui a una librería buscando un libro de fantasía, no recuerdo con exactitud el nombre, tenía ese olor característico de libro nuevo, pasaba las hojas con rapidez para poder familiarizarme más con ese aroma, pero más allá de ese olor a libro nuevo, para mí fue un olor a pertenencia, algo que como ya dije, era familiar, mi memoria olfativa ya reconocía cuando tenía páginas en mis manos.
FS: Como autora independiente, ¿qué significa para ti que exista un día dedicado a los libros?
MA: Es muy importante, creo que es bonito que se le dé el reconocimiento que se le debe de dar a la lectura, muchos dicen que en México la lectura es baja, pero la realidad es otra, porque leemos todo el tiempo. Es cierto que ya no tanto los libros en físico como antes, pero digitalmente también están las letras, ellas nos encuentran siempre. Y el hecho de que mis letras encuentren a más personas y además haya un día dedicado a ello, es gratificante.
FS: El Día del Libro también celebra los derechos de autor. ¿Cómo ha sido para ti el camino de proteger y gestionar tu propia obra de manera independiente?
MA: Proteger mi obra ha sido un proceso de aprendizaje, cuando inicié en el mundo literario como escritora, sabía muy poco, pero comencé a entender mis derechos y a poner límites sobre mis obras. A veces es cansado, porque pese a que mis letras pueden sentirse pertenecientes a otras personas, en realidad es algo mío, es mi creación, y merece respeto. Finalmente, no me gustaría que se adueñaran y difundieran en nombre de otra persona, algo que salió de mí.
FS: En esta fecha se celebra el intercambio entre autor y lector. ¿Cuál ha sido el comentario o la conexión más emocionante que has tenido con alguien que leyó tus libros?
MA: Creo que lo más bonito que me han dicho es que mis letras les han salvado la vida, a veces, como toda escritora, me exijo demasiado, pero en esos momentos están mis lectores y me recuerdan que mi trabajo es bueno, que conectan con una frase, que los hago reír en algún párrafo o que mis letras los acompañan. Escribo para acompañar, así como muchas letras me acompañan a mi.
FS: Si hoy tuvieras que regalar un libro (además de los tuyos) a alguien que está perdiendo el hábito de la lectura, ¿cuál sería y por qué?
MA: Regalaría “Los 7 Maridos de Evelyn Hugo” es un libro ligero, lleno de plot twist, y además nos hace reflexionar en muchas cosas. Más allá de ser entretenido, tiene un contenido que, personalmente me parece fascinante.
FS: La juventud que tienes no determina el gran conocimiento que ahora posees. Me quieres contar, ¿cuál libro te cambio la vida y por qué?
MA: “El jardín de las mariposas” es un libro muy fuerte e impactante, toca temas muy delicados, pero temas que como mujeres estamos expuestas a vivir, lamentablemente. Creo que muestra esa parte de supervivencia y dolor.
FS: ¿Qué le dirías a esas mujeres que tienen una historia guardada en un cajón, pero aún no se atreven a llamarse a sí mismas «escritoras»?
MA: No importa si no quieres etiquetarte como “escritora” porque para serlo no necesitas un título, maestría o doctorado. Los mejores artistas no nacieron en escuelas, nacieron de la vulnerabilidad. Les diría que no tengan miedo, que si se sienten con la confianza de compartir sus escritos lo hagan. Irán mejorando sobre la marcha, yo todavía sigo en constante mejoría. El arte se trata de ser vulnerable, y que, entre esa vulnerabilidad podamos reconocernos con más personas, incluso si no les conocemos. Tal vez tu historia cambie el rumbo de una persona. Nunca sabes qué letra puede salvar a alguien o ayudarla en un mal momento. El arte, aunque para muchos no parezca “bien hecho”, siempre acompaña.

Después de leer a Majo, queda claro que el libro sigue siendo ese refugio táctil donde el tiempo se detiene. Que este Día del Libro sea la excusa perfecta para apagar las pantallas, sostener una historia nueva entre las manos y dejarnos salvar por la lectura. Porque mientras existan voces dispuestas a narrar y lectores dispuestos a escuchar, la magia de las letras seguirá siendo nuestra salvación más dulce.
¡Feliz Día del Libro a todos los que, entre letras, encontramos nuestro lugar!

